Novelas Plurales

Novelas Plurales: La alambrada, Olga y la ciudad, Actores sin papel, Noticias del fin del mundo.

«Mientras algunos se obstinan en destruir, unos pocos nos empeñamos en seguir creando»

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5 de mayo de 2016

La conciencia en la era digital

Los que en algún momento hemos llevado un diario personal intuimos con claridad la frontera que separa a los diarios personales de los blogs digitales.

La frontera no está marcada tanto por los temas como por la existencia de un interlocutor posible, de un lector. El blog se escribe y se publica, con todo lo que el acto de publicar conlleva: la interpretación, quizá una respuesta, una crítica, incluso una censura abierta. El diario personal, por el contrario, se escribe para uno mismo: su propósito suele ser dar forma al propio pensamiento y proporcionar una columna vertebral intelectual a una biografía.

Es cierto que algunos autores (Samuel Pepys, por ejemplo) pudieron escribir sus diarios con la esperanza de que fueran publicados un siglo después de su muerte, como una rendición de cuentas póstuma. El estilo delata esta ilusión, cuando es muy elaborado. Los diarios de Tolstói son anárquicos, descosidos, irregulares. No hay en ellos casi nada del brillo del autor de Guerra y paz, aunque sí algunas cuentas de vidrio que nos ayudan a dibujarnos mejor la personalidad y el entorno del escritor. Son diarios, nada más que diarios.


Samuel Pepys retratado por John Hayls
Al posponer la publicación de un escrito, el autor establece una distancia con el lector y con su propio texto. Esta mediatez, tanto temporal como espacial, es necesaria para crear una buena obra literaria, pero también es necesaria para preservar la conciencia individual. La obra literaria es una destilación de la conciencia, pero no la conciencia misma. Si hiciéramos que la conciencia se expresase de un modo inmediato, la haríamos transparente, desaparecería, porque antes de formularse, la conciencia debe luchar consigo misma: esa zona íntima que no sabemos dónde está ni cómo funciona, pero sí que es muy delicada y fácil de destruir. Y que a veces se autodestruye.

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